El ejercicio
es una parte fundamental en el tratamiento de la diabetes Tipo I ya que mejora
la fuerza y la elasticidad muscular, reduce el riesgo de enfermedades
cardiovasculares, retrasa la desmineralización ósea que aparece con el paso del
tiempo, ayuda al control del peso y de la Tensión Arterial, aporta mayor
bienestar psíquico y tiene además una acción desestresante. Además, favorece la
disminución de la glucemia y mejora la sensibilidad a la insulina.
A la hora de hacer ejercicio hay que tener en cuenta
las recomendaciones de la ADA. (American Diabetes Association)
que podrían ser de ayuda para regular la respuesta glucémica al ejercicio:
§ Control metabólico antes del ejercicio.
§ Evitar el ejercicio si los niveles de glucosa son
mayores de 250mg/dl y se presenta cetosis, y tener mucho cuidado si los niveles
de glucosa son mayores de 300mg/dl y no hay cetosis.
§ Ingerir más hidratos de carbono si los niveles de
glucosa son menores de 100mg/dl.
§ Control de la glucemia antes y después del ejercicio.
§ Identificar cuando es necesario realizar cambios en la dosis de insulina o en la ingesta de alimentos.
§ Conocer la respuesta glucémica a diferentes condiciones del ejercicio.
§ Identificar cuando es necesario realizar cambios en la dosis de insulina o en la ingesta de alimentos.
§ Conocer la respuesta glucémica a diferentes condiciones del ejercicio.
§ Ingesta de alimentos.
§ Añadir hidratos de carbono según sea necesario, para evitar la hipoglucemia.
§ Deberán estar disponibles alimentos a base de carbohidratos durante y después del ejercicio.
§ Añadir hidratos de carbono según sea necesario, para evitar la hipoglucemia.
§ Deberán estar disponibles alimentos a base de carbohidratos durante y después del ejercicio.
Como norma
general para prevenir posibles complicaciones derivadas del ejercicio, hay que
controlar los niveles de glucemia capilar antes de realizarlo y atender a las
siguientes recomendaciones:
§ Si está entre 100 y 200 iniciar
el ejercicio normalmente.
§ Si está entre 70 y 100 tomar
alimentos azucarados antes de empezar el ejercicio.
§ Si presenta síntomas de hipoglucemia no empezar.
§ Si está a 250 o más no
realizar ejercicio.
§ Si el ejercicio es prolongado hay que tomar un
suplemento de hidratos de carbono.
Es
importante que el paciente conozca las recomendaciones anteriores pero, al
mismo tiempo, debe conocer que los efectos del ejercicio sobre el nivel de
glucosa en sangre son los siguientes:
§ Se absorbe más rápidamente la insulina.
§ Aumenta el consumo de glucosa sin aumentar la
necesidad de insulina.
§ Después del ejercicio intenso hay mayor riesgo de hipoglucemia.
§ Después del ejercicio intenso hay mayor riesgo de hipoglucemia.